Carta de un suicida sin suicidio

Por: Elle

No hace falta morir, para estar muerto. Cobarde, más que cobarde. Muchos podemos decir que hemos llegado a ese punto, el punto en el que no hay salida, no ves más allá, donde piensas el porqué de las cosas y el por qué no… donde estas anulado por ti mismo y en el que tiras por la borda todo lo que eras para dejar de ser. ¿Qué cambiaría en el mundo, en mi mundo, si yo no estuviera? Nada, no cambiaría nada. Solo piensas en porque tuviste que llegar a ese punto, porque has cometido tantos errores, porque has perdido tanto… tu mundo se para y ves como todo a tu alrededor continua, sigue, ves la vida de tus amigos y familia como en una película donde todo gira en un círculo donde el vértice eres tú, a cámara lenta, y analizas cada detalle. Sí, es verdad, puede que sufran por no entenderlo, puede que se culpen, puede que reflexionen, tal vez… pero eso es normal, también lloramos cuando muere alguien en aquella película que nos gusta tanto, pero al acabar la película, nos secamos las lágrimas y seguimos como si nada, lógicamente, es una película.

No quiero contar porque me sentí así y como he llegado a esto, solo voy a explicar cómo me convertí en un suicida sin suicidio.

Sí, había alcohol en la historia, no voy a mentir, acabé llorando solo en la calle, pensando en todo y en nada, en cómo me siento, como me tratan, que he hecho… Hasta que lo decidí, decidí suicidarme, tampoco me importaba sobrevivir, es decir… al menos vería la reacción de ese círculo que creía verme bien, que se autoconvencía de que no me pasaba nada, es tiempo, ya lo superarás, etc. Me da igual que penséis que lo quería hacer para llamar la atención, porque no me importaba morir.

Ahí estaba, de madrugada, delante de la carretera… esperando a que pasara un coche y dar un paso al frente… y ahí seguía después del segundo coche, y del tercero… cada vez que pasaba uno decía “es el momento, hazlo”. Comencé a llorar y a cabrearme conmigo mismo, cobarde, como puedo ser tan cobarde. Perdí la cuenta del tiempo que estuve ahí, por la cabeza se me pasaban tantas historias, imaginando que lo hacía, que lo conseguía… Algunas veces moría, veía mi entierro y a todos llorando, otras veces el coche conseguía parar y no me pasaba nada, otras veces salía volando y acababa en el hospital… tantas opciones y ninguna real. Triste, ¿verdad? Pues quería hacerlo, pero no tuve huevos, ahí me di cuenta de una cosa, una realmente triste, me había convertido en un suicida sin suicidio, había perdido toda dignidad como persona, había conseguido mentalizarme de algo, aun sabiendo el dolor de mi familia… y no había conseguido hacerlo por cobarde… porque me daba miedo conseguirlo, aun queriéndolo… aun habiendo aceptado todo el dolor que causaría, puto egoísta de mierda, al final no lo hice….

Hay momentos en la vida, que una decisión, un acto realizado o sin realizar… hace cambiar el surco de las cosas, de las ideas, de la mente, de ti mismo. Yo no me suicidé, claro que no, físicamente estoy aquí aun, pero si me suicidé… me suicidé desde el momento en que asumí lo que iba a hacer y me dio igual; familia, amigos, vida… todo y no me importó.

Cuando alguien en esta situación consigue contarle a una persona de confianza lo sucedido… ¿sabéis que pasa? Nada, porque lo dices para llamar la atención, total, no lo hiciste… Y no, no importa si estás ahí físicamente hablando de lo que ha pasado, porque aunque no lo vean… ya no eres tú, has dado un paso que nadie debería dar jamás, tu mente ha cambiado, tu forma de ver las cosas, de hacer las cosas… ya todo te da igual, estudios, vida, futuro… y ahí estas en medio de ese círculo a cámara lenta, viendo como todos siguen y viven, mientras tu… estas muerto en vida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: